CIDH presenta caso sobre Colombia ante la CorteIDH

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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) presentó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) los casos 12.335, 12.336, 12.757 y 12.711, Gustavo Giraldo Villamizar Durán y otros, respecto de Colombia.

Los casos se relacionan con las ejecuciones extrajudiciales de Gustavo Giraldo Villamizar Duran, el 11 de agosto de 1996; Elio Gelves Carrillo, el 28 de mayo de 1997; Carlos Arturo Uva Velandia, el 21 de junio de 1992; y Wilfredo Quiñónez Bárcenas, José Gregorio Romero Reyes y Albeiro Ramírez Jorge, el 4 de septiembre de 1995.

La Comisión estableció que todas estas muertes ocurrieron de manos de agentes de seguridad del Estado y tuvieron lugar en el contexto denominado como “falsos positivos”. Los “falsos positivos” son ejecuciones extrajudiciales en el marco del conflicto armado, con un modus operandi caracterizado por la muerte de civiles durante operativos. Estos civiles son posteriormente presentados como miembros de grupos armados ilegales dados de baja en combate, para lo cual se utilizan diversos mecanismos de distorsión de la escena del crimen y de las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que ocurrieron los hechos.

Fuente: CIDH.

La amenaza mayor de la que no hablamos

Publicado Originalmente: 22/04/2016

Los ataques de alto perfil en las principales ciudades de Bélgica, Francia y los Estados Unidos han puesto al mundo en vilo. Algunos comentaristas están hablando de un nuevo y prolongado tipo de guerra de guerrillas que se extiende desde América y Europa a través de África, Asia y el mundo árabe. Este tipo de guerra es irregular, híbrido y en red, lo que involucra una constelación de organizaciones terroristas como ISIS y Al Qaeda. En lugar de golpear a grupos específicos de personas o a lugares simbólicos, las ciudades como tal están llegando a un estado de sitio. Para complicar las cosas, los extremistas violentos están reclutando directamente desde los barrios pobres y marginales de todo el Occidente.

El alcance del reclutamiento local y los llamados “viajeros extremistas” desde los países occidentales es motivo de preocupación real. Un estudio estima que cerca de 31.000 personas de 86 países han viajado desde junio de 2014 a Irak o a Siria para unirse a ISIS o a otros grupos extremistas. Y no solamente Europa occidental o América del Norte proveen un terreno fértil para la llamada radicalización remota, sino también Rusia y Asia central. Mientras muchos combatientes extranjeros son asesinados mientras combaten en el extranjero, cerca del 30% de ellos eventualmente hacen el viaje de vuelta a casa. Los políticos están luchando para responder, mientras los crímenes de odio contra los grupos minoritarios están en aumento.

Es estadísticamente innegable que la violencia terrorista va en aumento. Pero ¿es la violencia terrorista de hoy realmente más intensa y extendida, que digamos, en la década de los 60s y 70s? ¿Son las ciudades europeas y norteamericanas occidentales realmente la nueva línea de combate de una yihad global? La respuesta depende en parte de cómo se define el terrorismo. En la actualidad no existe un acuerdo internacional o incluso académico sobre lo que constituye el terrorismo. Algunos expertos dicen que consiste en la violencia perpetrada por actores no estatales contra la población civil para lograr un cambio religioso, ideológico o político, pero esto se parece mucho a un conflicto armado. Para complicar las cosas, los gobiernos confunden rutinariamente el terrorismo y la insurgencia.

¿Dónde es más alto el riesgo de violencia letal?

Estos son los países donde su riesgo de morir por terrorismo, conflicto y homicidio fueron mas altos en 2014.

Una manera de analizar la magnitud de la amenaza terrorista es revisar los datos. A pesar de serios desafíos relacionados con la calidad y la cobertura de las estadísticas sobre el terrorismo, la guerra y el homicidio, es posible identificar tendencias y patrones al concentrarnos en la prevalencia de la violencia letal.

No es tanto una yihad global

Resulta que la violencia extremista es mucho menos generalizada de lo que se podría pensar. Como han dicho otros analistas, ésta es significativamente más prolífica fuera de los países occidentales que en ellos. Una reciente evaluación de los riesgos terroristas en 1.300 ciudades clasificó centros urbanos en Afganistán, Irak, Libia, Nigeria, Pakistán y Somalia como significativamente más vulnerables que los de Bélgica, Francia, el Reino Unido o Estados Unidos. Al menos 65 ciudades fueron descritas como enfrentando riesgos extremos, con Irak -especialmente Bagdad, Mosul, Al Ramadi, Baquba, Kirkuk y Al Hillah- participando con seis ciudades en el top 10. Se debe considerar que entre 2000 y 2014, había alrededor de 3.659 muertes relacionadas con el terrorismo en todos los países occidentales combinados. Solamente en Bagdad hubo 1.141 muertos y 3.654 heridos en 2014.

Es cierto que han habido docenas de ataques terroristas en los últimos años, pero ¿como se han distribuido por todo el mundo? La Base Global sobre Terrorismo (GTD, por sus siglas en inglés) hace seguimiento a las muertes relacionadas con el terrorismo entre 2005 y 2014 en 160 países. En un puñado de casos donde hay guerra en curso – incluyendo Afganistán, Irak, Siria y Yemen- GTD algunas veces equipara el terrorismo y las muertes relacionadas con el conflicto. Los autores de la base de datos hacen todo lo posible para evitar que esto suceda, pero es inevitable. Existen diferentes bases de datos que aplican criterios de inclusión mucho más restrictivos, pero no son tan amplios en su cobertura y también sufren defectos. En lugar de centrarse en el número absoluto de muertes violentas, puede ser más útil tener en cuenta las tasas de prevalencia.

Por un lado, la mayoría de los países en la parte superior del listado de los más propensos al terrorismo están concentrados en el norte de África, Oriente Medio y Asia del Sur. Esto incluye países en guerra como Irak, Afganistán, Somalia, Libia, los Territorios Palestinos Ocupados, el Líbano, Israel, Yemen, Pakistán y Siria. Otros países en los 15 primeros lugares son más inesperados, incluyendo la Antigua República Yugoslava de Macedonia, la República Centroafricana y Kenia. Bélgica está en el lugar 86º, mientras que Francia y Estados Unidos están en el en 98º y 105º, respectivamente. Estas últimas posiciones, obviamente se moverán hacia arriba dados los ataques recientes en 2015 y 2016, pero no tanto como se podría esperar.

¿Dónde están los niveles mas altos de muertes asociados al terrorismo?

Muertes por cada 100,000 personas (azul) y total de muertes (rojo), 2005-2014

Nota: Las muertes se clasifican como relacionados con el terrorismo si la acción se produce fuera del contexto de las actividades de guerra legítimas, en la medida en que tenga como objetivo no combatientes, según lo expresado por el derecho internacional humanitario.

Víctimas de la guerra

Los civiles inocentes tienen más probabilidades de morir en el transcurso de conflictos armados. La diferencia entre los dos es que el terrorismo está destinado específicamente a matar indiscriminadamente a civiles, mientras que en las guerras el asesinato de civiles inocentes y de prisioneros está expresamente prohibido, incluso si esto ocurre. Muertes asociadas a la guerra pueden ser etiquetadas como criminales o incluso como terrorismo, cuando se determina que son desproporcionadas. Entonces, ¿cómo la calificación de riesgo de muertes violentas que se producen en zonas de guerra se compara con las asociadas al terrorismo? La Base de Datos sobre el Conflicto de Upsala registra muertes de conflictos en más de 60 guerras entre 2005 y 2014. Después de ajustar el número absoluto de muertes violentas en relación con la población total por país, es posible determinar una tasa de mortalidad de conflictos aproximada por cada 100.000 personas.

Resulta que el riesgo de morir violentamente en guerra es considerablemente mayor que la probabilidad de morir en el transcurso de la violencia extremista. Aunque en algunos países este riesgo es de un orden de magnitud más alto, la tasa de mortalidad global de conflictos en zonas de conflicto es aún mucho más bajo de lo que muchos podrían haber predicho. Por ejemplo, la tasa media de muertes por conflicto está por las nubes en Siria -el lugar de una de las guerras más horribles en la última década. Pero es comparativamente más bajo en lugares como Afganistán, Irak, Libia, Sudán del Sur, Chad y Yemen, países que han sido expuestos a la violencia a escala industrial. La tasa de mortalidad de conflictos, por supuesto, varía de acuerdo con el flujo y reflujo de la guerra, pero la prevalencia media es sorprendentemente baja.

¿Dónde están los niveles mas altos de muertes asociados al conflicto?

Muertes por cada 100,000 personas (azul) y total de muertes (rojo), durante los años del conflicto entre 2005 y 2014

Nota: Las muertes de conflictos se definen como “muertos en combate” causados por las partes en conflicto que se pueden atribuir directamente al combate. Esto incluye combates en campo de batalla tradicional, actividad guerrillera, bombardeo de bases y otras acciones en las que el objetivo son las fuerzas militares o representantes de las partes. Se contabilizan los daños colaterales, incluyendo la muerte de civiles.

La mayor amenaza de todas: el homicidio

Y el hallazgo más sorprendente de todos. Una revisión de los datos revela que la población civil de todo el mundo está en mucho más en riesgo de morir como resultado de homicidio que por la violencia terrorista o la guerra. Con información del Monitor de Homicidio es posible realizar un seguimiento de las tasas de homicidios de más de 225 países y territorios entre 2005-2014. A pesar que la violencia homicida está disminuyendo de manera constante en la mayor parte del mundo, todavía es una de las mayores amenazas con respecto a lo que los expertos en salud pública llaman causas externas de mortalidad– en especial entre los jóvenes adultos y adolescentes varones.

Al igual que en el caso de la violencia terrorista y la relacionada con el conflicto, también hay puntos calientes donde el asesinato tiende a concentrarse. Las personas que viven en América Central y del Sur, en el Caribe y en África del Sur están en mayor riesgo de morir por homicidio que en la mayoría de los otros lugares. Los países más mortíferos en el mundo incluyen El Salvador, Honduras, Jamaica, Venezuela, las Islas Vírgenes de Estados Unidos, Guatemala, San Cristóbal y Nieves, Belice, Colombia, Trinidad y Tobago, y Brasil. Cerca de 46 de las 50 ciudades más violentas se concentran en Las Américas. Entre los 15 países más violentos por homicidio se incluyen también, por fuera de las Américas, Sudáfrica, Suazilandia y la República Democrática del Congo.

Y más allá de estos focos de violencia homicida extrema, el riesgo de asesinato también está más ampliamente distribuido que las muertes violentas asociadas con el terrorismo o la guerra. Hay aproximadamente 85 países que están constantemente por encima del promedio mundial, que está alrededor de siete homicidios por cada 100.000 personas. De hecho, nueve de cada 10 muertes violentas que ocurren en todo el mundo durante la última década se debieron al asesinato; sólo una fracción se puede atribuir a la guerra o el terrorismo. Esto no implica minimizar los peligros y la destrucción asociada a estos últimos fenómenos reales, sino más bien para asegurar que mantenemos nuestro ojo firmemente en la pelota.

¿Dónde están los niveles mas altos de homicidios?

Muertes por cada 100,000 personas (azul) y total de muertes (rojo), 2005-2014

Nota: Los homicidios se definen como el asesinato deliberado e ilegal de una persona por otra, que se encuentran registrados por la policía y los departamentos de salud.

Sacando lecciones sobre los datos

Entonces, ¿qué nos cuenta este retrato mórbido sobre los datos de la violencia? En primer lugar, es un recordatorio de que un número relativamente pequeño de países están dramáticamente más en riesgo de violencia terrorista y relacionada con los conflictos que otros -especialmente Afganistán, Irak, Libia, Nigeria, Pakistán, Somalia, Siria y Yemen. Mientras que deben proteger a sus países de eventos terroristas, los diplomáticos, expertos en desarrollo y especialistas en defensa deben esforzarse en redoblar la diplomacia preventiva y la prevención de conflictos en los países más gravemente afectados. Si lo hacen, se podría tener un efecto dramático en la reducción de la carga global de la violencia terrorista y el conflicto, así como en las consecuencias humanitarias relacionadas, tales como los flujos de refugiados y el desplazamiento interno de la población.

En segundo lugar, también hay un grupo de países -la mayoría de ellos en América Latina y el Caribe- donde la violencia homicida ha superado todos los límites. La mayoría de las muertes en estos países se concentran en ciudades con rápido crecimiento y de tamaño mediano. Para que los homicidios se reduzcan en estos lugares, es esencial que los planificadores federales y municipales se concentren en los factores de riesgo que están impulsando la violencia urbana -sin descartar la desigualdad social y económica, las altas tasas de desempleo de los jóvenes, la pobreza y la desigualdad, y la ausencia del imperio de la ley. Hay una creciente evidencia de estrategias basadas en datos que funcionan -incluyendo intervenciones de disuasión focalizadaterapias cognitivas y prevención específica, pero esto requiere un liderazgo sostenido para tener un efecto duradero.

Por último, tenemos que mejorar la capacidad de resiliencia -la disposición de abordar, adaptarse y recuperarse ante la adversidad- en comunidades de alto riesgo. Aunque obviamente con causas y consecuencias diferentes, todavía hay muchos puntos comunes de conexión entre la violencia terrorista, de conflicto y la homicida. Cuando las comunidades están desorganizadas y sufren de abandono, hay una mayor probabilidad de erupción de la violencia organizada con corte político, criminal e ideológico. Los gobiernos, las empresas y grupos de la sociedad civil tienen que asegurarse que los acuerdos políticos son inclusivos, que los grupos marginados y las familias disfuncionales son atendidas, y que la resiliencia está diseñado para las comunidades desde un principio.

FONTE: Instituto Igarapé 

#MoreWomen

Informe 2015/16 “O Estado dos Direitos Humanos no mundo”

Fonte: Anistia Internacional.

Para onde vão as armas?

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Você sabia que o Brasil é o 4º maior exportador de armas pequenas do mundo e que ele também exporta cada vez mais aviões de guerra, explosivos e mísseis altamente letais?

A legislação atual mantém as informações sobre essas exportações em sigilo, por isso ninguém sabe ao certo para quais países as armas brasileiras são vendidas nem se elas acabam nas mãos de organizações criminosas. Se elas estão sendo vendidas para países envolvidos em conflitos armados, é alto o risco de que sejam usadas para cometer graves violações de direitos humanos!

Isto já aconteceu!

Armas brasileiras foram encontradas na Costa do Marfim, na África, enquanto havia um embargo restringindo a venda de armas para lá. Mísseis brasileiros foram usados no Iêmen, no Oriente Médio, onde um conflito intenso já matou pelo menos 3 mil civis de março de 2015 até hoje.

Pressione o Congresso Nacional para evitar que armas brasileiras sejam exportadas a países onde estão acontecendo graves violações de direitos humanos.

Existe um tratado internacional – o Tratado sobre o Comércio de Armas – que exige maior controle e transparência nas exportações de armas exatamente para evitar que as armas produzidas em um país sejam usadas para violar direitos humanos em outro. O Brasil já assinou este Tratado mas o Congresso Nacional precisa ratificá-lo para que ele passe a valer.

Desde junho de 2013 o Tratado está sendo analisado no plano nacional: ele já recebeu um parecer favorável do Executivo e agora a análise do Legislativo segue num ritmo MUITO lento. Enquanto isso, armas brasileiras continuam sendo vendidas sob um sigilo perigoso.

Fonte: Anistia Internacional.

Situação na Síria é ‘repugnante’

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Com centenas de milhares de civis mortos, milhões de deslocados e famílias dilaceradas, o chefe de ajuda humanitária da ONU descreveu a situação na Síria como “repugnante”, e disse que a comunidade global deveria estar envergonhada com o fato de isso estar acontecendo “debaixo de seus olhos”.

“Não é preciso que eu diga a cada membro do Conselho de Segurança que o impacto de cinco longos anos de conflito na Síria desafia o entendimento, quiçá a descrição”, disse Stephen O’Brien, ao corpo de 15 membros durante sessão mensal para atualização sobre as questões humanitárias.

O’Brien disse que para muitos sírios, a vida está miserável. “Deliberadamente privados de comida e remédios, muitos enfrentam condições desoladoras de fome e miséria. Precisamos nos envergonhar de que isso esteja acontecendo debaixo dos nossos olhos”, lamentou.

Apesar do enorme desafio, as equipes humanitárias da ONU continuaram a entregar ajuda a milhões de pessoas pelo país.De acordo com o chefe da ajuda humanitária, o Programa Mundial de Alimentos (PMA) atingiu 3,7 milhões de pessoas em março. Já o Fundo das Nações Unidas para a Infância (UNICEF) e a Organização Mundial de Saúde (OMS) realizaram uma campanha contra a poliomielite em março e atingiram mais de 2,1 milhões de crianças. Nesta semana, o UNICEF, a OMS e parceiros iniciaram outra campanha e imunização para atingir 2 milhões de crianças em áreas sitiadas ou de difícil acesso.

Fonte: ONU Brasil.

PNUD, Ministério da Justiça e CNJ publicam diretrizes para reduzir encarceramento em massa no Brasil

A população carcerária brasileira é a quarta maior do mundo em termos absolutos e já chegou a mais de 622 mil detentos, segundo dados do Departamento Penitenciário Nacional do Ministério da Justiça. Foto: EBC

Publicado Originalmente: 27/04/2016

Na terça-feira (26) foram publicados os “Postulados, Princípios e Diretrizes para a Política de Alternativas Penais” – elaborados pela parceria entre o Ministério da Justiça, o Programa das Nações Unidas para o Desenvolvimento (PNUD) e o Conselho Nacional de Justiça (CNJ). O documento apresenta orientações para enfrentar a “cultura de encarceramento” em massa no Brasil, consolidando modelos distintos de execução da lei.

A população carcerária brasileira é a quarta maior do mundo em termos absolutos e já chegou a mais de 622 mil detentos, segundo dados do Departamento Penitenciário Nacional do Ministério da Justiça. A pesquisa do organismo, divulgada também na terça-feira, revela que 61,6% dos presidiários são negros, 55% têm entre 18 e 29 anos e 75% têm até o ensino fundamental completo.

Com o lançamento das diretrizes, a agência da ONU e o governo brasileiro buscam expandir a aplicação de penas alternativas, substituindo a privação da liberdade por medidas de justiça restaurativas – que têm como foco a promoção dos direitos humanos e a inclusão na sociedade. A implementação dessa perspectiva no país exigirá integração entre o Judiciário e o Executivo, segundo o documento.

A publicação é um dos resultados do projeto Fortalecimento da Gestão do Sistema Prisional no Brasil. A iniciativa desenvolve manuais de procedimentos para a aplicação e acompanhamento de soluções penais alternativas à prisão, entre elas, a prestação de serviços à comunidade, as medidas protetivas de urgência previstas na Lei Maria da Penha e as diversas medidas cautelares da prisão provisória.

O programa deve ser concluído no segundo semestre de 2016 e servirá como modelo nacional para os serviços – incentivados pelo Ministério da Justiça – de acompanhamento dos réus que cumprem alternativas penais nas diferentes regiões do país.

“Ao promover a redução do superencarceramento e a ampliação do acesso à Justiça e propor soluções para que a integração na sociedade seja mais efetiva, essa ação colabora para a implementação da Agenda 2030 e, em especial, do Objetivo de Desenvolvimento Sustentável (ODS) nº 16”, ressalta a oficial de programa de Políticas Sociais do PNUD, Moema Freire.

Esse ODS visa a promover sociedades pacíficas e inclusivas para o desenvolvimento sustentável, proporcionar o acesso à justiça para todos e construir instituições eficazes, responsáveis e inclusivas em todos os níveis.

Durante o evento de publicação das diretrizes e princípios, também foi assinada pelo Ministro da Justiça, Eugênio Aragão, uma portaria que institui a Política Nacional de Alternativas Penais, alinhada aos objetivos do documento elaborado pelo PNUD, o Departamento Penitenciário Nacional da pasta e o CNJ.

A portaria prevê a ações voltadas para eixos específicos: promoção do desencarceramento e da intervenção penal mínima; enfrentamento à cultura do encarceramento e desenvolvimento de ações de sensibilização da sociedade e do sistema de justiça criminal sobre a agenda de alternativas penais e o custo social do aprisionamento em massa; ampliação e qualificação da rede de serviços de acompanhamento das alternativas penais, com enfoque restaurativo.

A Política Nacional vai estimular ainda o controle e a participação social nos processos de formulação, execução, monitoramento e avaliação das alternativas penais.

FONTE: ONU